
El precio de la vivienda usada sigue creciendo en España. Según la Cátedra Grupo Tecnocasa – UPF de Análisis del mercado de la vivienda, el valor se ha incrementado un 15,34% en tasa interanual durante el segundo semestre de 2025 (en comparación con el mismo periodo de 2024), situando el metro cuadrado en 3.338 euros, frente a los 2.894 euros del segundo semestre de 2024. Con ello, el precio de la vivienda usada se sitúa a niveles similares a los de principios de 2006. Barcelona es la ciudad con el precio de la vivienda usada más alto (con el metro cuadrado en 4.053 euros y una subida interanual del 10,05%), seguida de Madrid (4.101 euros/m² y una variación del 19,56%). Getafe presenta en el semestre analizado la mayor subida interanual (20,54%), mientras que el precio más bajo está en Talavera de la Reina, con el metro cuadrado en 1.073 euros.
Como consecuencia del encarecimiento de la vivienda, la hipoteca media en España también aumenta. En el segundo semestre de 2025 lo hace un 16,8% y alcanza los 154.530 euros. Barcelona vuelve a presentar la hipoteca media más alta (191.579 euros). Le sigue Madrid, con 174.212 euros.
Estas conclusiones se extraen del XLII Informe sobre el mercado de la vivienda, estudio que la Cátedra elabora semestralmente.
Mucha demanda, poca oferta
El incremento del precio de la vivienda en España se debe a dos factores: la elevada demanda de vivienda y la escasa oferta que hay en el mercado. En 2025, la demanda ha crecido un 30% (un 72% en los dos últimos años), mientras que la oferta ha bajado un 16%.
Con los datos del Grupo Tecnocasa, cada vivienda cuenta, de media, con siete potenciales compradores. Así, según Lázaro Cubero, director de Análisis del Grupo Tecnocasa, “ahora es un buen momento para vender una vivienda, ya que la negociación entre comprador y vendedor está en mínimos históricos”.
Un cambio de ciclo, con subidas más moderadas
José García-Montalvo, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y director de la Cátedra, afirma que “el mercado empieza a reflejar que la capacidad de compra de los demandantes está llegando a su límite con los precios actuales”.
Un sector financiero estable
La evolución de los indicadores de riesgo de una hipoteca durante el segundo semestre de 2025 muestra estabilidad y está en línea con los estándares crediticios conservadores que los bancos aplican actualmente a la hora de conceder hipotecas a sus clientes.
Así, por ejemplo, la ratio préstamo a valor (LTV) se sitúa en el 70% en el segundo semestre de 2025, mientras que la ratio entre la cuota mensual de la hipoteca y los ingresos del hipotecado está en el 32%. Otro dato que está en línea con la actual política conservadora de las entidades bancarias es que el 85% de los nuevos hipotecados cuenta con un contrato laboral indefinido y, de media, el plazo de la hipoteca no supera los 28 años, lejos de los 35 años de 2007.