
Solo en 2025, más de 17.000 viviendas vendidas por Tecnocasa fueron de segunda mano. Un dato que refleja una realidad del mercado: cada vez más compradores apuestan por este tipo de viviendas por su ubicación, precio o posibilidades de personalización.
Eso sí, no todas las viviendas de segunda mano necesitan una reforma. Muchas están listas para entrar a vivir, mientras que en otros casos puede ser interesante realizar mejoras para adaptarlas a las necesidades actuales, especialmente en materia de eficiencia energética. Y aquí llega la buena noticia: el Real Decreto-ley 16/2025, publicado en el BOE, confirma la prórroga de las deducciones fiscales por obras de eficiencia energética hasta el 31 de diciembre de 2026 (y hasta 2027 en el caso de edificios residenciales a reformar). Esto significa que, si decides reformar para mejorar el rendimiento energético de la vivienda, puedes llegar a recuperar hasta un 40 % de la inversión en la declaración de la Renta.
¿A quién beneficia esta medida?
Estas deducciones también están pensadas para viviendas particulares, no solo para edificios completos.
Aplican a:
Pisos
Chalets
Adosados
Viviendas unifamiliares
Tanto si acabas de comprar una vivienda de segunda mano como si ya tienes una en propiedad, puedes aprovechar estas ventajas fiscales siempre que realices mejoras energéticas.
¿Cuánto puedes deducirte?
Según la actualización del Real Decreto-ley 16/2025:
20 % de deducción: Si reduces la demanda de calefacción y refrigeración al menos un 7 %. Base máxima anual: 5.000 €
40 % de deducción: Si la reducción alcanza el 30 % o la vivienda obtiene una calificación energética A o B. Base máxima anual: 7.500 €
Ejemplo práctico: Una inversión de 20.000 € en aislamiento, ventanas o aerotermia puede permitir recuperar hasta 8.000 € en la declaración de la renta.
Requisitos básicos para acceder a la deducción
Para poder beneficiarte de estas ayudas necesitas:
Contar con un Certificado de Eficiencia Energética (CEE) antes y después de la obra.
Realizar los pagos mediante transferencia, tarjeta o cheque nominativo (no se admite efectivo).
La vivienda puede ser habitual o estar destinada al alquiler.
Más eficiencia, menos gastos… y más valor para tu vivienda
Además de la deducción fiscal, mejorar la eficiencia energética se traduce en ahorro mes a mes.
El gasto energético de una vivienda puede variar mucho según el tamaño, el aislamiento y los hábitos de consumo. En viviendas menos eficientes, las mejoras energéticas pueden reducir de forma significativa la factura anual.
Y hay otro beneficio clave: una vivienda más eficiente gana atractivo y valor en el mercado, algo importante si en el futuro decides vender.
¿Por qué 2026 es un año clave?
Las ayudas europeas NextGenerationEU están llegando a su fase final y los requisitos de eficiencia energética seguirán evolucionando en los próximos años.