
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que los hogares españoles mantienen una tasa de ahorro en torno al 12 % de su renta disponible bruta en términos ajustados. Es decir, como sociedad, seguimos reservando una parte relevante de nuestros ingresos para el futuro.
1. Ten claro cuánto ahorras realmente
Muchas personas creen que ahorran, pero no saben exactamente cuánto.
Un ejercicio sencillo: Suma todo lo que ahorras al mes
Divídelo entre tus ingresos netos mensuales
Multiplica por 100
Así sabrás tu tasa de ahorro personal.
Como referencia, moverte entre el 10 % y el 15 % es un rango saludable si tu situación lo permite. Si estás por debajo, no pasa nada: siempre hay margen de mejora.
2. Ahorra primero, gasta después
Uno de los errores más comunes es ahorrar “lo que sobra”.
El problema es que muchas veces no sobra nada.
La alternativa: Programa una transferencia automática justo cuando cobres
Destina un porcentaje fijo a tu ahorro
De esta forma, el ahorro se convierte en una prioridad y no en una consecuencia. Cuando ese dinero no está disponible para el gasto diario, la disciplina financiera resulta mucho más sencilla de mantener.
3. Crea un fondo de seguridad
Antes de pensar solo en la entrada de la vivienda, es recomendable contar con un pequeño colchón.
4. Revisa tus gastos invisibles
Pequeños pagos recurrentes pueden convertirse en grandes sumas al año:
5. Ponle nombre a tu objetivo
Ahorrar sin un propósito concreto es difícil de mantener.
Funciona mejor cuando el objetivo es claro: “Entrada piso”
“Mi casa en 2026”
“Adiós alquiler”
Cuando el ahorro tiene un destino concreto, cada aportación mensual cobra sentido. Ver crecer esa cuenta asociada a tu futura vivienda refuerza la motivación y te acerca emocionalmente al objetivo
6. Busca opciones para que tu dinero no pierda valor
Si tu horizonte de compra es de varios años, tener todo en cuenta corriente puede hacer que tu dinero pierda poder adquisitivo.
Opciones conservadoras a valorar: Cuentas remuneradas
Depósitos
Productos de inversión de bajo riesgo (siempre informándote bien)
El objetivo no es asumir grandes riesgos, sino lograr que tu ahorro mantenga su valor y avance contigo mientras te preparas para la compra.
7. Infórmate pronto sobre tu capacidad de compra
Muchas personas esperan a tener “mucho dinero ahorrado” para informarse, cuando lo ideal es hacerlo antes.
Conocer: Cuánto podrías financiar
Qué tipo de vivienda encaja en tu presupuesto
Qué entrada necesitarías
Te ayudará a fijar un objetivo de ahorro concreto, realista y adaptado a tu situación personal, evitando frustraciones y decisiones poco ajustadas a la realidad.
Del ahorro a las llaves
El dato del INE confirma que los hogares españoles están ahorrando más que en gran parte de la etapa previa a la pandemia. Eso es una buena noticia. Pero el verdadero paso es convertir ese ahorro en un proyecto de vida.